democraciaAbierta: Interview

El fin del capitán Bolsonaro se acerca

Las recientes maniobras de Bolsonaro señalan un punto de inflexión negativo y el inicio de una pendiente para el presidente. Entrevista.

José Luís Fiori Eleonora de Lucena
7 abril 2021, 12.00am
'Bolsonaro genocida'
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Diego Radames/SOPA Images/ZUMA Wire/Alamy Live News

Entrevista al profesor José Luis Fiori de la periodista Eleonora de Lucena de Tutameia, Brasil

Eleonora de Lucena: ¿Qué significan los cambios ministeriales del gobierno Bolsonaro?

José Luis Fiori: Una gran derrota para Bolsonaro, seguida de un clamoroso error de cálculo. El trasfondo de estos cambios es conocido, y casi no es necesario recordarlo: la suma de la catástrofe sanitaria con la debacle económica, el aislamiento internacional y la desintegración moral de la sociedad brasileña. Pero, desde mi punto de vista, el cambio ministerial en sí tenía como objetivo encubrir la gran derrota del gobierno, que fue la dimisión impuesta del Ministro de Asuntos Exteriores, Ernesto Araújo. Tal vez la gente no se da cuenta de la importancia de este caballero para el gobierno de Bolsonaro, y por esta razón tampoco puede evaluar la magnitud de la caída que representó la salida del canciller para el gobierno.

Independientemente de ser un necio casi inconcebible, Araújo fue colocado donde estaba para tener una conexión directa con el gobierno de Donald Trump y como un ancla capaz de asegurar al capitán contra las tormentas que amenazaran a su gobierno, cuya ignorancia e incompetencia eran bien conocidas por el gobierno estadounidense. Araújo contribuyó decisivamente al golpe de Estado de 2016, y luego participó en la operación para instalar a Bolsonaro en la presidencia de Brasil, a pesar de saber que éste era una persona completamente inepta y tóxica.

Además, Araújo era el miembro más "ilustrado" de la ultraderecha bolsonarista. Dentro de esa militancia, Araújo desempeñó el papel de sabio necio capaz de formular las idioteces ideológicas de la extrema derecha en lenguaje de "club literario". Su importancia en este grupo era tan grande que incluso después de la derrota de Donald Trump, la decisión fue mantenerlo en el gobierno. [El ministro del Medio Ambiente Ricardo] Salles, en cambio, no es más que un cabildero y puede ser destituido en cualquier momento sin mayor coste para el gobierno; y el propio [ministro de Economía Paulo] Guedes debería ser desembarcado pronto, canjeado por cualquier otro de esos "genios de mercado" que corretean por las esquinas de la avenida Faria Lima, en el distrito financiero de San Pablo, y las páginas de la prensa conservadora.

La salida del "canciller apocalíptico", sin embargo, tuvo, tiene y tendrá un peso muy diferente en la historia de este gobierno. Por eso fue necesaria una gigantesca presión de varios grupos de interés y un golpe final del Senado brasileño para sacarlo del gobierno contra la voluntad de Bolsonaro. Y fue esta gran derrota la que puso de rodillas a Bolsonaro y lo llevó a este cambio ministerial, que no sería más que otra ridícula pantomima del capitán ofendido si no fuera porque esta vez cometió varios errores de cálculo estratégico que pueden ser definitivos para el futuro de su gobierno.

EDL: ¿Cuáles fueron esos errores y cómo valora a los nuevos ministros?

JLF: El primer gran error de Bolsonaro fue haber "mostrado sus cartas" antes de tiempo, revelando a todos que no tiene más que un par de sietes, como se diría en una partida de póker. Sufrió una gran derrota y trató de disimularla con una gran ofensiva y acabó pariendo un ratón. Además, todos vieron que no tiene a nadie más dispuesto a acudir a su gobierno que no sean figuras del todo desconocidas y sin preparación pertenecientes al círculo íntimo de su familia y de sus tertulias y barbacoas de los tediosos fines de semana en Brasilia.

Lo que hizo fue un intercambio con sus militares "de pijama" y de confianza, y trajo a tres personas nuevas con las que tropezó en el pasillo: un funcionario de protocolo que fue elevado a la categoría de nuevo ministro de Asuntos Exteriores sin haber sido nunca embajador ni haber hecho carrera diplomática.

Una elección del tipo "si no hay otra, te adelantas tú" por parte de una persona que no tiene currículum, que abandonó la carrera diplomática y se dedica a enseñar "buenas maneras" al personal del Palacio, además de ser obviamente amigo de uno de los "hijos presidenciales", y ser un poco más "diplomático" que Araújo. Para el Ministerio de Justicia, trajo a un delegado de la policía de Brasilia, miembro del "escuadrón de la bala" y obviamente amigo de uno de sus hijos. Y para la Secretaría de Gobierno, nombró a una diputada que está en su primer mandato, también por Brasilia, indicada por el presidente de la Cámara de Representantes, que fue elegida en lugar de su marido, que estaba preso o procesado en el momento de las elecciones.

Y su título principal, dicen, es saber organizar la distribución de los recursos del Presupuesto entre las solicitudes y favores de los miembros del Centrão, es decir, sin demérito de una persona que no conozco, ser la secretaria del presidente de la Cámara en la Oficina del Presidente y en la caja del Presupuesto de la República.

El Centrão no tiene la menor condición, interés o capacidad autónoma para constituir o sostener por sí mismo un gobierno

Como se ve, un grupo totalmente cojo, pero que deja claro que en este momento la capacidad de convocatoria de Bolsonaro es casi nula entre las élites políticas y económicas de la propia derecha brasileña. Además, al precipitarse en su movimiento reactivo y vengativo, acabó perjudicando a un gran amigo y viejo seguidor, el ministro de Defensa, que fue defenestrado sin mayor complacencia precisamente por ser militar y tener que obedecer en silencio. Pero con esto el Sr. Capitán dejó claro que no es leal ni siquiera con sus amigos más fieles y leales, lo que le deja completamente solo, ya que no tiene ningún partido político ni ningún grupo de apoyo que no sean sus hijos y sus afectos más incondicionales.

Finalmente, Bolsonaro mostró su mano en relación a las Fuerzas Armadas, y con ello debería precipitar un proceso de separación entre los hombres de uniforme y los de pijama. Decidió atacar al comandante en jefe del Ejército, y lo más probable es que provoque un cierre de filas entre los oficiales de las tres Fuerzas Armadas en torno a la posición defendida por el general [Edson Leal] Pujol. Es decir, una vez más, Bolsonaro se quedó sin arte ni parte, y ahora debería ser enviado al rincón de pensar, simultáneamente por las FFAA y el Centrão.

EDL: Los nuevos ministros: ¿qué significan, qué fuerza tienen y aportan?

JLF: Como ya he dicho, no tienen fuerza y no aportan nada nuevo. Por el contrario, señalan un punto de inflexión negativo y el inicio de una pendiente por la que el capitán y sus pocos compañeros deben rodar en medio de la catástrofe sanitaria, económica y moral del país.

EDL: Y el Centrão, ¿cómo se ve en esta historia y en el futuro que está anunciando?

JLF: La primera pregunta es saber en qué consiste exactamente este grupo parlamentario que la prensa apodó "Centrão". Y todo el mundo sabe que es un cúmulo de personas y partidos políticos que generalmente ocupan el submundo fisiológico del Congreso Nacional, representando intereses y demandas individuales o grupales localizadas y heterogéneas. Es el grupo del que salió Bolsonaro después de permanecer allí durante 28 años sin decir ni hacer nada. Este grupo parlamentario, o la mayoría de sus actuales miembros, ya han formado parte de la "base de apoyo" del gobierno FHC [Fernando Henrique Cardoso], del gobierno Lula, del gobierno Dilma, del golpe de Temer y ahora se embarcan y se hacen cargo del gobierno de Bolsonaro, que saben que es una canoa pinchada pero de la que desembarcarán con rapidez en cuanto se den cuenta de que se hunde definitivamente.

En resumen, este grupo parlamentario siempre ha estado y estará colgado de cualquier gobierno acorde a sus pretensiones locales y corporativas. El problema es que este grupo no tiene la menor condición, interés o capacidad autónoma para constituir o sostener un gobierno por sí mismo, y mucho menos definir algún proyecto nacional coherente para el país. Su completa heterogeneidad de intereses les impide plantear cualquier tipo de idea más inteligente y unitaria, o cualquier objetivo que implique a todo el país, más allá de sus causas individuales o corporativas.

EDL: ¿Cuál es el papel de los militares, cómo es su imagen y cuál es el futuro de la relación del gobierno con las FFAA?

JLF: Es aquí donde el error del capitán traerá consecuencias más difíciles de gestionar, porque, en la práctica, su gobierno es un gobierno militar – o al menos es un gobierno donde militares han asumido la mayoría de sus ministerios y cargos comisionados – que ahora busca establecer una alianza con el Centrão, que, como hemos visto, es un conjunto de partidos que conforman un bloque parlamentario unificado por su denominador común, el "fisiologismo" que siempre ha sido objeto de la crítica política y moral de los militares.

La participación de los militares en este gobierno, y más recientemente, la catastrófica gestión del general en servicio activo, Eduardo Pazuello en el Ministerio de Salud, ha afectado fuertemente el prestigio de las Fuerzas Armadas y su reputación de "salvadoras de la patria". Esta falta de preparación e incompetencia ha sido demostrada por el capitán que ocupa la presidencia, por el innominado ministro de Salud que acaba de salir y por una interminable lista de personalidades que van desde lo hilarante – como es el caso del ministro de Ciencia y Tecnología – hasta lo absolutamente desastroso – como es el caso de los responsables de la seguridad institucional del presidente, incapaces de localizar un paquete de 39 kilos de cocaína dentro del avión presidencial. Imaginen si fuera una bomba – probablemente culparían a los comunistas...

Discutir sobre las elecciones de 2022 en este momento es completamente insensato

Pero, al fin y al cabo, esta lamentable experiencia gubernamental de los militares puede tener quizás algunas consecuencias positivas, porque la convicción de que los militares tienen una función de Estado y de defensa de la nación, y no la función de gobernar o de sostener un gobierno que carece por completo de oficiales que no sean amigos de los hijos y de la familia de Bolsonaro en general, es cada vez más fuerte dentro de la oficialidad brasileña.

Y en la propia sociedad crece la conciencia de que los militares pueden ser incluso hombres de buena voluntad y buenas intenciones, pero fueron formados para lidiar con cañones, barcos, caballos o aviones de guerra, mucho más que en la ciencia, la educación, la salud, el arte, la infraestructura, o incluso la tecnología de punta, por no hablar de su absoluta falta de preparación en relación con la vida política de los partidos y los otros poderes de la República, con sus respectivos deberes y obligaciones.

Es en este punto donde muchos pueden equivocarse al pensar que Bolsonaro ha tomado el control de las Fuerzas Armadas al trasladar a su amigo al Ministerio de Defensa y expulsar a los comandantes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea. Desde mi punto de vista, por el contrario, lo que conseguirá con su torpeza es separar definitivamente a las FFAA de su gobierno, creando una brecha que debe aumentar, dejándolo cada vez más aislado.

Pero, al mismo tiempo, tal vez permita que las Fuerzas Armadas aprendan de una vez por todas que lo mejor es quedarse en los cuarteles y no meterse en una aventura como en la que se metió el general Villas Bôas, llevándose por delante a la mayoría del cuerpo de oficiales brasileño. Las cosas están cambiando, y quizás esté llegando el momento de que la clase vestida de pijama disfrute de sus jubilaciones y deje de escribir notas de enfado en las redes sociales o corporativas.

EDL: ¿Qué escenario futuro ve para la crisis sanitaria y económica? Y para el propio presidente Bolsonaro, ¿cree en la posibilidad de su reelección?

JLF: Creo que discutir sobre las elecciones de 2022 en este momento es completamente insensato. El país está totalmente desgobernado, en medio de la mayor crisis sanitaria de su historia, y asiste a la paralización y destrucción de su economía, y de la propia infraestructura física, con el cierre de miles de empresas, una salida de capitales cada vez más acelerada y todo ello sobre los cadáveres de más de 300.000 brasileños y cerca de un millón y medio de brasileños afectados por la pérdida de sus seres queridos y, a menudo, responsables del sustento de familias enteras.

Este es el gran reto que tienen hoy los brasileños. Hablar o hacer cálculos ahora sobre las próximas elecciones presidenciales es, como mínimo, una postura inhumana, insolidaria y antipatriótica. Y peor aún, en plan macabro, es hablar o debatir sobre la reelección del principal responsable de la matanza que está ocurriendo ante nuestros ojos. Por ello, me parece extraordinario que la prensa y un gran número de analistas dediquen tiempo a este tema; y lo que es peor, consideren que es posible reelegir a este señor que está sentado encima de la propia tragedia de su pueblo y que suele a burlarse de ella.

Yo les diría, quizá en contra de muchos colegas, que no hay la menor posibilidad de que este señor sea reelegido después de esta catástrofe. Debería estar satisfecho si consigue llegar al final de su mandato, algo que cada vez es más difícil, y es su propia culpa. Las recientes manifestaciones de empresarios, banqueros, economistas e intelectuales del centro y de la derecha más conservadora indican que la velocidad de pérdida de apoyo a este gobierno es cada vez mayor.

EDL: ¿Puede Bolsonaro ser destituido u obligado a dimitir?

JLF: Tal y como están las cosas y con la velocidad que está tomando la pandemia, la destrucción económica y la miseria de la población, creo que mucho más pronto que tarde el propio Centrão abandonará el barco, y en este caso es muy probable que tome el camino del impeachment, antes de que los propios militares se encarguen de destituir a este señor de la presidencia, de obligarle a dimitir o de internarlo.

EDL: ¿Cómo explicar el apoyo popular que el capitán sigue teniendo y tendrá en el futuro?

JLF: Creo que Bolsonaro o cualquier otra persona que encarne su mensaje de odio, resentimiento y destrucción siempre existirá en Brasil y otros países, algo alrededor del 20% de la población. Bolsonaro obtuvo algo alrededor del 20% en las elecciones de 2018, antes de que comenzara la operación nacional e internacional, política, jurídica, militar y mediática que lo llevó a la presidencia. Y hoy su núcleo de fieles seguidores debería volver a estar en torno a ese 15-20%. Y no parece probable que la vieja derecha conservadora pueda volver a apoyar a este señor después de esta auténtica tragedia que ha sido su paso por el Palacio de la Alvorada, donde todavía consigue burlarse de las víctimas de la pandemia incluso después de sus 330.000 muertos hasta el momento.

El capitán no tiene la estatura intelectual y política indispensable para desempeñar el papel de nuevo líder de la extrema derecha mundial

Otra cosa es saber cómo mantiene el apoyo fanático de ese 15-20% de brasileños. Creo que esta pregunta es compleja y remite a varias líneas de explicación posibles. Porque explicar la adhesión necrófila del capitán no es difícil; lo difícil es explicar la adhesión necrófila de sus seguidores. De hecho, este caso siempre me recuerda el famoso suicidio colectivo de los fieles del pastor Jones en Guyana el 18 de noviembre de 1978. También en aquella ocasión fue más fácil para los periodistas y psicoanalistas explicar el suicidio individual del pastor Jones, mucho más que el suicidio colectivo de cientos de seguidores fanatizados que se suicidaron junto a su líder en un macabro ritual, en el que los niños que se resistieron fueron asesinados por sus propios padres o por los ayudantes del pastor, antes de que estos también se suicidaran.

EDL: ¿Qué peso atribuye al regreso de Lula a la escena brasileña, con la recuperación de sus derechos políticos?

JLF: Enorme, por razones objetivas y también por razones psicológicas. Recuerdo una entrevista que hicimos hace exactamente dos años, en la semana de la toma de posesión de Bolsonaro, y en aquella ocasión le dije que, desde mi punto de vista, Lula fue eliminado de la vida política (y aquí me cito a mí mismo en aquella entrevista de enero de 2019) "porque las fuerzas que apoyaron al capitán, en la fase final de su campaña, sabían que sería imposible elegirlo si Lula estaba libre. Y ahora, estas mismas fuerzas temen que Bolsonaro no sea capaz de mantener la compostura y desempeñar el papel de gobernante, en caso de que el ex presidente aparezca libre, y de vuelta al liderazgo de la oposición brasileña".

Pues bien, eso es exactamente lo que ocurrió dos años después, cuando Lula pronunció su discurso de reingreso en la vida política legal del país. Todo indica que el capitán ha perdido por completo el poco sentido común que aún le queda, y ésta es una de las razones fundamentales por las que despidió a su amigo y ministro de Defensa, y decidió despedir al general Pujol, porque decidieron no repetir el camino de Villas Bôas, y no impugnaron la reciente decisión del Tribunal Supremo que restituyó los derechos políticos del ex presidente Lula. Independientemente de lo que haga o deje de hacer en el futuro inmediato, el reingreso de Lula ha redefinido los parámetros de la vida política nacional, y todas las fuerzas presentes han comenzado a pronunciarse y a tomar sus decisiones. Por otro lado, la oposición vuelve a tener una referencia común y un vector capaz de golpear con fuerza el desgobierno del país. Lula es una persona que tiene una inteligencia estratégica, un carisma y una relación afectiva con la población brasileña, incluso con sus opositores, algo inalcanzable para una persona odiosa, aborrecible y totalmente carente de empatía con su propio pueblo, como es el caso de Bolsonaro.

EDL: Qué peso tiene la derrota de Trump en el debilitamiento del gobierno de Bolsonaro?

JLF: Muy grande, porque golpeó con fuerza la articulación de la ultraderecha internacional que utilizaba el capitán a través de sus hijos. Muchos incluso imaginaron que el capitán Bolsonaro podría sustituir a Trump y convertirse en el nuevo líder de la extrema derecha mundial. Pero el propio Steve Bannon sabe perfectamente que el capitán no tiene la estatura intelectual y política indispensable para desempeñar ese papel. Y no habría manera de sostener esta ficción haciendo oficial su papel de marioneta de sus hijos, entre otras cosas porque ellos tampoco pueden hablar abiertamente y se esconden siempre detrás de sus robots.

EDL: ¿Cuál es el futuro papel de las Fuerzas Armadas?

JLF: Reanudar y aceptar su función constitucional y ayudar a poner fin a este lamentable episodio de la historia brasileña, antes de volver definitivamente a los cuarteles.

EDL: ¿Cómo se relacionará la derecha con Bolsonaro en las próximas elecciones?

JLF: No es improbable que se deshaga de él antes de las elecciones, para poder ocupar ese espacio de la derecha, e incluso de la extrema derecha, con un candidato más cercano a la racionalidad cartesiana y a sus convicciones liberal-cosmopolitas.

EDL: ¿Cuáles son las tareas más urgentes de la oposición en este momento?

JLF: Ayudar al pueblo brasileño a enfrentar y superar este terrible momento de su historia, proponiendo medidas parlamentarias que puedan mitigar el sufrimiento de la población, el desempleo y la muerte de miles de brasileños en lo que queda de este año y el próximo. Unirse y hacer una oposición feroz a este gobierno, para evitar la desintegración completa de las redes de sociabilidad que aún mantienen unido a Brasil, y unir fuerzas para que una tragedia de estas proporciones no vuelva a ocurrir en Brasil.

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