Con un consumo medio diario de más de 300.000 barriles, el Departamento de Defensa aparece como el mayor consumidor anual de petróleo de los Estados Unidos. Esto ha provocado una creciente preocupación por la vulnerabilidad energética de sus fuerzas militares, alimentada por una agresiva postura diplomática y geopolítica de China en relación con el acceso a los recursos petroleros.
Barreiros, D. Proyecciones sobre el futuro de la guerra: tecnologías disruptivas y cambios paradigmáticos (2020-2060). Texto para la discusión n. 25, IEUFRJ, Río de Janeiro, 2019, p. 9.