Los países fuertes se hacen más fuertes y los más débiles, día a día, cada vez más débiles; las pequeñas naciones son reducidas, de la noche a la mañana, a la humilde condición de estados pigmeos [...] y la ecuación de poder mundial se simplifica a un pequeño número de términos, y sólo se disciernen allí raras constelaciones feudales de estados-barones rodeados de satélites y vasallos.
Gal Golbery do Couto e Silva, 1952, “Geopolítica y estrategia”, en “Geopolítica y Poder”, Editora UniverCidade, Rio de Janeiro, 2003, p. 17