Skip to content

Lula como reconciliador nacional

El ex presidente Lula se erige en estos momentos como el único político brasileño capaz de iniciar la pacificación de un país profundamente polarizado

Lula como reconciliador nacional
La efigie de Lula da Silva con la banda presidencial durante una manifestación en la avenida Paulista, en Sao Paolo, en septiembre 2021 | Alamy
Published:

Después de haber perdido tres elecciones presidenciales (1989, 1994 y 1998), Luiz Inácio Lula da Silva realizó importantes movimientos tácticos para su último intento de llegar al poder. Para la contienda electoral de 2002, Lula contrató al publicista Duda Mendonça para dar un giro a su discurso y a su comunicación política. Quería dejar atrás su imagen de sindicalista y opositor rupturista.

Lula lanzó la Carta ao povo brasileiro, un escrito para seducir a quienes no se reconocían como izquierdistas: "Brasil quiere cambiar para crecer, incluir, pacificar (...) Hay en nuestro país una poderosa voluntad popular de cerrar el actual ciclo económico y político". La carta, describiendo un desolador cuadro de corrupción y crisis social, proclamaba el fin de una era: "el actual modelo se agotó".

En medio de la actual campaña electoral, la Carta ao povo brasileiro es una especie de déja vú inverso, una señal que el pasado emite para reencarrilar el rumbo de la historia. "Líderes populares, intelectuales, artistas y religiosos de los más variados matices ideológicos declaran espontáneamente su apoyo a un proyecto de cambio de Brasil", recogía la carta. Lula describía su candidatura, al igual que hace hoy, como un movimento "en defensa de Brasil". El lema Lulinha, paz e amor, que resaltaba la vertiente más comedida del candidato, caló profundamente.