Quema de vehículos, agresiones, patrullaje policial y militar, protestas, muerte. Estos son algunos de los ingredientes de la crisis de la Araucanía. Se ha llegado plantear la necesidad de declarar el estado de sitio en la Araucanía. La medida, por el momento, no cuenta con el respaldo político necesario. ¿Qué hay detrás de la violencia y los reclamos del pueblo Mapuche? El profesor, experto en liderazgo indígena y comentarista en los medios de comunicación chilenos, Diego Ancalao, cuenta aquí los pormenores de una historia no siempre bien contada.
José Zepeda: Señor Diego Ancalao dice su biografía que usted es un weychafe, es decir, un guerrero, pero un guerrero contrario a la violencia, un guerrero desarmado.
Diego Encalao: Así es. Lo que pasa es que, como dicen generalmente los adagios de los indios americanos, las naciones originales, el guerrero es aquel que tiene la función de mantener la paz, de cuidar a los débiles, asegurarse de que los niños crezcan. Ahora, en la cultura mapuche se trata de tener buena salud. Estar con alguien es estar en estado de guerrero, en constante vigilia para enfrentar las batallas que se tienen que dar en la vida, ya sean espirituales o personales. A eso se refiere, no habla necesariamente de algo bélico.