La impunidad tiene enemigos jurados en Chile. Uno de ellos es el abogado Nelson Caucoto. 47 años de defensa de los derechos humanos y juicios en contra de los crímenes de lesa humanidad. 50 años después del golpe militar hay un país más empoderado sobre los derechos, más libre en diversos aspectos, polarizado y extremadamente desigual.
José Zepeda: Cuando el golpe, usted tenía 22 años y, cuando tenía 25, ya graduado, decidió unirse a las organizaciones de defensa de los derechos humanos en plena dictadura. Me da la impresión de que hay una suerte de conminación para que se dedique a este tema. ¿Me equivoco?
Nelson Caucoto: No. Todo está enraizado en la formación familiar. Estuve en un colegio de curas, Don Bosco de Iquique. Ya avanzado los años, se me despertó esta vocación social. Empecé a preocuparme de cosas que estaban ocurriendo en el país, gobernando la Democracia Cristiana. Vivíamos un proceso de transformación importante. Eso me llevó a tener una mirada más allá de mi persona, una mirada más colectiva.