El Dr. Didier Raoult, el investigador francés que está detrás de las afirmaciones de Donald Trump de que el mundo ha encontrado una cura para el coronavirus Covid-19 en un antimalárico e inmunosupresor común llamado hidroxicloroquina, renunció a su colaboración con el gobierno francés con un traspié especular, algo que es coherente con la carrera de este controvertido profesional de la medicina.
Raoult, que con sus largos y rebeldes mechones de pelo blanco guarda un sorprendente parecido físico con el antiguo médico personal de Trump, Harold Bornstein, también recuerda a este último en su constante uso de superlativos.
Pero a diferencia del bondadoso Bornstein, Raoult es una figura controvertida, un negacionista del cambio climático que ha sido cuestionado por sus técnicas de investigación. El microbiólogo, que dirige el departamento de enfermedades infecciosas quizás más importante del mundo en el Hospital Universitario del Mediterráneo en Marsella, ha sido objeto de frecuentes críticas y causa de alarma. Una vez, cuando se le preguntó por qué luce un cráneo amenazador y un anillo de huesos cruzados en su dedo meñique, Raoult dijo que era "parce que ça les fait chier" ("para joderlos").