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Cuba y América Latina: ¿solidarios o cómplices?

Los gobiernos latinoamericanos de derecha o de izquierda no parecen preocupados por el futuro de Cuba que condena a sus ciudadanos a vivir estancados en un tiempo que pasó.

Un graffiti visto dentro de un patio, visto en La Habana Vieja. Imagen: Artur Widak/SIPA USA/PA Images. Todos los derechos reservados.

¿Cómo se democratiza un país si el gobierno autoritario se eterniza en el poder? ¿Un golpe de estado llevado a cabo por una facción de las fuerzas armadas es democratizar? ¿Una primavera democrática impulsada por la sociedad civil, las redes sociales y acampadas en las plazas es suficiente?

En los últimos años hemos visto con ilusión una primavera democrática que provocó la caída de antiguos dictadores o terminó en guerras civiles o en el ascenso de nuevos dictadores. El duro invierno que siguió a la primavera árabe ha paralizado las ilusiones de activistas y disidentes en otras regiones del mundo y ha originado varias preguntas relevantes para países como Cuba. ¿Cómo se democratiza un país con un modelo económico acabado y un gobierno envejecido?

La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC), fundada en 2010, se vanagloria de incluir a Cuba entre sus miembros. Sin duda es un éxito que el gobierno cubano se avenga a discutir temas sobre pobreza, desnuclearización o migraciones con sus pares latinoamericanos y caribeños. Es justo que CELAC reclame el fin del bloqueo estadounidense a Cuba. No obstante, esas intenciones chocan con la realidad, ya que muchos países miembros de CELAC rechazan a ciudadanos cubanos y les solicitan requisitos abusivos para otorgarles una visa, o muestran desidia para aceptarlos como refugiados. En realidad, los miembros de CELAC no cuestionan la situación doméstica. Por ello, el presidente de Cuba, Raúl Castro, puede expresar sin eufemismo que la CELAC se propone “respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural”[1]. No hay referencias a la democracia[2]. No obstante, en las declaraciones de las Cumbres de CELAC se expresa claramente la aspiración democrática: por ejemplo en la Declaración del 2012 en Caracas se lee “conscientes de la aspiración común de construir sociedades justas, democráticas y libres y, convencidos de que cada uno de nuestros pueblos escogerá las vías y medios que, basados en el pleno respeto de los valores democráticos de la región, del Estado de derecho, sus instituciones y procedimientos y de los derechos humanos, les permita perseguir dichos ideales”[3].

Los gobiernos o los académicos de izquierda se sienten muy incómodos al criticar al gobierno cubano o al enfatizar la necesidad de cambios. 

Declaraciones similares se incorporaron a los documentos anuales en todas las cumbres de CELAC. Pero esos mismos mandatarios que firman las proclamaciones no alientan al gobierno de Cuba a realizar transformaciones democráticas.

Los gobiernos o los académicos de izquierda se sienten muy incómodos al criticar al gobierno cubano o al enfatizar la necesidad de cambios. Es cierto que la información puede ser manipulada por los cubanos en el exilio que, en general, quieren borrar todo vestigio de los logros de la Revolución. Puede ser también manipulada por el propio gobierno cubano.

Lo mejor es caminar por las calles de La Habana, Santa Clara o Cienfuegos que enseñan sin tapujos los claroscuros del legado revolucionario. Son ciudades seguras a diferencia de la mayoría de las ciudades latinoamericanas que lideran los índices de ciudades violentas [4]. Sin embargo, la pobreza, la desigualdad, las condiciones de vida precarias e insalubres son muy similares a otras ciudades latinoamericanas[5].

Imagen proporcionada por la Presidencia de Venezuela muestra al presidente cubano Raúl Castro y su homólogo venezolano, Nicolás Maduro, asistiendo al XV Consejo Político de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA), en La Habana, Cuba, el 10 de abril de 2017. Cuba instó el lunes a los países latinoamericanos a unirse frente a la creciente presión de la derecha sobre el gobierno socialista de Venezuela. Imagen: Xinhua/SIPA USA/PA Images. Todos los derechos reservados.

Los derechos y libertades de los activistas, los disidentes y los ciudadanos -que sin ser opositores critican algunos aspectos de la revolución-, no son respetados. Como indica Amnistía Internacional, la estrategia del gobierno es perseguir y encarcelar por un corto período de tiempo, entre 8 y 30 horas, con lo cual evita ser acusado de tener presos políticos o de conciencia[6]. En julio de este año se registraron 575 arrestos express[7]. En otros casos se muestran claras vejaciones a los derechos humanos. La ONG CubaLex, una organización de defensa de los derechos humanos, fundada en 2010, fue allanada sin orden judicial. Dos de los trabajadores fueron apresados y debido a las amenazas recibidas, 13 trabajadores de CubaLex se asilaron en Estados Unidos en junio de 2016. En comunicación con su directora, Laritza Diversent, explicó que la ONG trabajaba en defensa de los derechos humanos tanto relacionados con libertad de expresión como violencia doméstica[8]. La organización colaboraba con el Alto Comisionado para los Derechos Humanos de Naciones Unidas y con la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Sin embargo, la persecución que sufrieron sus trabajadores por parte del gobierno cubano no tuvo amplia repercusión, y hasta donde sabemos, ningún gobierno latinoamericano salió en defensa de los activistas por los derechos humanos. ¿Quién se atreve a cuestionar el respeto a los derechos humanos en Cuba sin ser acusado de pertenecer a la extrema derecha que permanentemente desea boicotear la Revolución?

Durante el período de las transiciones a la democracia en América Latina y el sur de Europa, se sentaron las bases, desde lo académico y lo político, para entender los cimientos de la democracia liberal.  Las recetas eran similares. Sin embargo, ello no generó presión alguna para la democratización de Cuba. Muchos académicos y políticos siguen pensando que hay más logros que descrédito en la Revolución Cubana. Las medidas de libertad de prensa, de reunión, de opinión, demandadas a los países del hemisferio en las transiciones, no se invocan para cuestionar un régimen que ya no ofrece bienestar a sus ciudadanos. Así se dejan en manos de una derecha viciada las críticas y la defensa de los principios democráticos.

La revolución cubana, como la revolución bolivariana, son experimentos sociales con evidentes logros y numerosos fracasos para ofrecer a sus ciudadanos desarrollo económico, social y político.

Muchos cubanos, que no son terroristas, ni agentes norteamericanos, ni delirantes, pugnan por mejorar el sistema de la Revolución. Son muy pocos quienes se hacen eco de sus reclamos. La revolución cubana, como la revolución bolivariana, son experimentos sociales con evidentes logros y numerosos fracasos para ofrecer a sus ciudadanos desarrollo económico, social y político. Mientras nosotros lucimos orgullosos la camiseta del Che, ellos sobreviven gracias a la generosidad de sus familiares que lograron salir y trabajar en países capitalistas.

Los gobiernos latinoamericanos no tienen la suficiente generosidad para otorgar visas temporarias para que activistas, disidentes, profesores de universidades regionales o jóvenes artistas accedan a un espacio para pensar y discutir libremente, sin miedos y sin restricciones, acerca de su futuro.

Un pilar crucial de la democratización en América Latina ha sido la presión internacional para que las voces de quienes no se pueden expresar en su propio país alcancen una audiencia. Como argentinas, no olvidamos que las Madres de Plaza de Mayo tuvieron que hacer campaña fuera del país. Pero los gobiernos latinoamericanos de derecha o de izquierda no parecen preocupados por el futuro de Cuba que condena a sus ciudadanos a vivir estancados en un tiempo que pasó.

 


[1] Discurso del Presidente de Cuba, Raúl Castro, en la V Cumbre de la CELAC, 25/01/2017, http://celac.cubaminrex.cu/articulos/discurso-del-presidente-de-cuba-raul-castro-en-la-v-cumbre-de-la-celac.

[2] Los temas centrales de la agenda de CELAC son: Seguridad Alimentaria; Agricultura Familiar; Empoderamiento de la Mujer e Igualdad de Género; Población y Desarrollo; Afrodescendientes; Prevención y Lucha contra la Corrupción; Migraciones; Trabajo; Problema Mundial de las Drogas; Educación; Cultura; Ciencia, Tecnología e Innovación; Desarrollo Sostenible; Medio Ambiente y Cambio Climático; Gestión de Riesgo de Desastres; Infraestructura; Energía; Desarrollo Productivo e Industrial; Cooperación; Mecanismos y Organismos Regionales y Subregionales de Integración; Relacionamiento Extra regional. http://www.cancilleria.gov.co/international/consensus/clacs.

[3] Declaración de Caracas, CELAC, 2012. http://www.rree.gob.sv/celac/documento-oficial/declaracion-de-santiago-de-la-i-cumbre-celac-santiago-chile-27-y-28-de-enero-de-2013/.

[4] “The world’s most dangerous cities”, The Economist blog, https://www.economist.com/blogs/graphicdetail/2017/03/daily-chart-23 , 31 de marzo 2017.

[5] García, Iván, “La Habana Vieja rodeada de negocios clandestinos, glamour y pobreza”, Diario Las Américas, https://www.diariolasamericas.com/america-latina/la-habana-vieja-rodeada-negocios-clandestinos-glamour-y-pobreza-n4117796 , 21 de marzo 2017.

[6] Amnistía Internacional, https://www.amnesty.org/es/countries/americas/cuba/report-cuba/, “Informe Cuba 2016/2017”.

[7] “Los arrestos arbitrarios crecen en Cuba pese al cambio de política de Trump”, Diario 14ymedio, http://www.14ymedio.com/nacional/organizacion-independiente-denuncia-arrestos-arbitrarios_0_2265973388.html, 3 de agosto 2017.

[8] Comunicación telefónica en Junio 2016.

About the authors

Rut Diamint es Profesora de Relaciones Internacionales en la Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires, e Investigadora del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas.

Rut Diamint is International Relations Professor at Universidad Torcuato Di Tella, Buenos Aires, and Researcher at the Argentine National Council for Scientific and Technical Research.

Laura Tedesco is a lecturer in Political Science and International Relations at Saint Louis University/Madrid.

Laura Tedesco es profesora de Ciencias Políticas y Relaciones Internacionales en la Universidad Saint Louis / Madrid.


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