Colombia presentó sus nuevos objetivos de reducción de carbono en diciembre de 2020. Su objetivo era más ambicioso que el anterior, tanto en fuerza como en arquitectura.
La "Contribución Determinada a Nivel Nacional" actualizada para las reducciones globales (NDC, por sus siglas en inglés) es más fuerte que la primera, pero se basa en gran medida en el uso de la tierra, el cambio de uso de la tierra y la reducción de la deforestación.
Sin embargo, no cuenta con políticas adecuadas para abordar las emisiones del sector energético y del transporte. Colombia es el quinto exportador de carbón del mundo, por lo que es imprescindible que cuente con un plan de eliminación progresiva del carbón, que no tiene.