El lunes 16 en la madrugada puse un tuit reportando la situación. Escribí cualquier cosa, apagué el celular media hora. Cuando lo volví a prender, vi muchos mensajes, muchos me gusta, y por eso decidí informar a las personas lo que pasaba.
Ya se sabía que Iota podía llegar a la isla. La comunidad y los medios de comunicación comenzaron a conocer la presencia del huracán unos tres o cuatro días antes. Sin embargo, esto no es lo fundamental. Nosotros estamos en una posición geográfica que hace que siempre estemos expuestos a estos fenómenos naturales. Lo que pasó fue desafortunado, pero no es la primera ni la última vez que van a llegar estos problemas y tenemos que prepararnos.