A tan solo mes y medio de que finalice el gobierno de Iván Duque, la violencia sistemática contra los líderes sociales en Colombia solo aumenta. A pesar de los llamados de Naciones Unidas y la preocupación por las comunidades en los territorios más violentos, el gobierno ha hecho oídos sordos a esta problemática que representa una violación intolerable a los derechos humanos.
Según las cifras del Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz (Indepaz), a corte del 19 de abril de 2022 han sido asesinados 52 líderes sociales. Este número se suma a la aterradora cifra de 1.279 líderes sociales asesinados en Colombia desde la firma del Acuerdo de paz en 2016; de ese número, 945 fueron asesinados durante el actual periodo presidencial.
Otra cifra inconcebible es la de excombatientes, firmantes del Acuerdo, asesinados. En lo corrido de 2022 van 14 y desde la firma del Acuerdo van 313. Como si esto no fuera suficiente, en lo que va de 2022 se han cometido 32 masacres en Colombia - se entiende por masacre cuando hay tres o más muertos por hechos violentos-, y 298 desde la firma del Acuerdo. El panorama es desolador.