El día en que la Convención Constitucional chilena aprobó la norma sobre derechos sexuales y reproductivos - que incluye la interrupción voluntaria del embarazo - fue de mucha emoción para la mayoría de las constituyentes. Las fotos y videos del momento lo registran: hubo risas, llantos de alegría y abrazos masivos, vistos entre las decenas de pañuelos y banderas feministas agitadas al ritmo de los gritos y cantos de victoria.
Aquello significó un paso gigante en una lucha histórica que, de la mano de las mujeres de la Convención, está dando sus frutos: justicia con enfoque de género, derechos sexuales y reproductivos, educación sexual integral, igualdad sustantiva y más son artículos que ya forman parte del proyecto de nueva Constitución.
Las demandas de las feministas comenzaron a concretarse en normas constitucionales a propósito de la organización de más de 50 mujeres que participan de un espacio al que denominaron “Colectiva Feminista”, donde se cruzan representantes de todas las izquierdas y centroizquierdas del órgano constituyente. A pesar de que hay normas que también han sido apoyadas por convencionales de la derecha, en general estas han dicho no sentirse representadas por el feminismo y sus causas.