Desde la noche del 12 de mayo, Popayán, ciudad capital del departamento del Cauca, fue el escenario de duros enfrentamientos entre el Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía (ESMAD) y los manifestantes. Las redes sociales, en especial Twitter, se llenaron de imágenes en las que se ven grupos del ESMAD usando a Venom, el arma que ha causado pánico entre los manifestantes,. Se trata de un lanzador múltiple de proyectiles electrónicos que aturden a quien golpean, y también de proyectiles de goma. Armas que, vale mencionar, les costaron al país 400 millones de pesos.
Con el paso de las horas, la situación se agravó, Los manifestantes grabaron videos en los que se ve cómo el ESMAD despliega toda su fuerza contra los integrantes de la Primera Línea o Primera Línea en Defensa de la Vida, un grupo de ciudadanos que, con jeans y camiseta, guantes, gafas protectoras, máscaras antigases y escudos azules de madera, defiende a los manifestantes, ubicándose entre ellos y la Fuerza Pública, y acudiendo a sus llamados, ya sea con gritos o pitos, cuando están siendo atacados. Su labor ya se hizo notar en las marchas en Chile y luego en Colombia en 2019. En las protestas actuales en Colombia, han tenido un papel vital y son siempre los primeros que reciben durante las protestas los gases, disparos, de goma y reales, de la Fuerza pública y de, como hemos visto recientemente, de civiles armados, al estilo paramilitar,.
La violencia llegó a un punto culminante y atroz cuando, en horas de la noche del miércoles, una joven (democracia Abierta no publicará su nombre, aunque éste ya ha sido publicado en otros medios, respetando el deseo de su familia, que ha expresado que no quiere que se publique) que se dirigía a la casa de un amigo y estaba grabando con su celular la manifestación, fue detenida por cuatro policías del ESMAD que la tiraron al piso y que, según su propio testimonio en redes sociales, "me bajaron el pantalón y me manosearon hasta el alma, en el video queda claro que yo les digo que me suelten porque me estaban ‘desnudando’, quitando el pantalón". La adolescente fue trasladada a la URI, Unidad de Respuesta Inmediata, a las 9:10 de la noche. Horas después, desesperada, tras salir de la unidad, la joven se suicidó. Frente a esto, varias organizaciones de derechos humanos han pedido que se esclarezcan los hechos, llamado al que hizo eco la Casa de la Mujer, que le exigió a la Fiscalía y al presidente Iván Duque explicar qué pasó.