Como en los casos del nazismo y el fascismo históricos, el bolsonarismo -una versión brasileña actualizada de ambos- es un movimiento de extrema derecha que sólo utiliza el cristianismo como propaganda política, pero que en realidad no se identifica con los valores cristianos.
La prensa brasileña ha dedicado mucho tiempo a debatir el llamado "voto evangélico", es decir, a predecir a cuál de los candidatos presidenciales -Lula o Bolsonaro- irán los votos de los cristianos evangélicos, y a discutir y reafirmar la tendencia de estos a votar según los dogmas y la moral de su religión, y no según juzguen mejores o peores las propuestas de gobierno que presentan sus candidatos.
Ahora bien, siendo Brasil un Estado laico, esta tendencia electoral de los cristianos evangélicos debería ser tratada al menos con asombro, y no debería ser normalizada (e incluso explotada) por una prensa que se cree democrática.