democraciaAbierta

Reflexiones y preocupaciones de la Convención Constitucional chilena ante la elección del nuevo Presidente

Casi no quedó un solo miembro de la Convención indiferente al panorama que develaron los resultados de las elecciones presidenciales

Cecilia Román
16 diciembre 2021, 7.20pm
Una mujer registra su voto en una estación electoral en Santiago, Chile, en noviembre de 2021
|
Jorge Villegas/Xinhua/Alamy Live News

Las 24 horas siguientes al escrutinio de las elecciones del 21 de noviembre, que dejaron al candidato de la ultraderecha, José Antonio Kast, encabezando las preferencias, fueron frenéticas para el órgano que escribirá la nueva Constitución.

Hasta el momento, la Convención había procurado mantenerse ajena a la contingencia política, salvo en contadas excepciones. Pero la definición presidencial no les pasó por al lado: de quién será el Mandatario en la recta final del proceso constituyente depende el qué tan cómodos sean los próximos meses para un órgano que ha empujado mayoritariamente transformaciones profundas, más cercanas al programa de gobierno de Gabriel Boric, candidato de la izquierda.

La mesa directiva fue bastante críptica al respecto. “La Convención es el mayor camino democrático para solucionar los problemas de nuestra sociedad. Necesitamos un gobierno que acompañe este proceso de sana y pacífica convivencia y que se comprometa en el respeto de los derechos humanos”, tuiteó al día siguiente Elisa Loncon, presidenta del órgano constituyente.

Ante la victoria parcial de Kast, el candidato del Frente Social Cristiano, se levantaron las constituyentes feministas, las dirigentas medioambientales, las artistas, las mujeres de los escaños reservados y las activistas de las disidencias sexuales. La Coordinadora feminista 8M, de la que forma parte la constituyente Alondra Carrillo, llamó a una “asamblea antifascista” a menos de un día de conocer los resultados, con el fin de diseñar un “plan de acción” para las próximas semanas.

El primer paso para ellas y para otras tantas fue evidente: salieron en cadena a anunciar públicamente su respaldo a Boric, incluso quienes antes del domingo miraban con serias aprensiones su candidatura y su programa.

De quién será el Mandatario en la recta final del proceso constituyente depende el qué tan cómodos sean los próximos meses para el órgano

El despliegue de apoyos

“Ka pae tahi mai korua! Todo Rapa Nui con Boric!”, publicó en su Twitter Tiare Aguilera, convencional del pueblo rapanui. “Hacemos un llamado fuerte y claro para esta elección, apoyamos a Gabriel Boric como candidato presidencial porque su programa recoge las demandas de los pueblos por la defensa y la recuperación de las aguas, porque necesitamos defender la Convención”, dijo la constituyente Manuela Royo, del Movimiento de Defensa del Agua, la Tierra y la Protección del Medioambiente.

Así se sumaron otras decenas de mujeres de la Convención, que analizaron durante la semana siguiente las consecuencias que podría tener un triunfo de Kast sobre el proceso constituyente. Mientras eso ocurría, se viralizaba un video de uno de los diputados electos por el Frente Social Cristiano, Johanes Kaiser, en el que cuestionaba el derecho a voto de las mujeres; y publicaciones en su Twitter que demostraban diversas formas de misoginia.

“Estas elecciones sí tienen mucho que ver con la Convención porque en ellas se juega que esta pueda seguir existiendo o no”, asegura Giovanna Roa, constituyente de Apruebo Dignidad, coalición que impulsa a Boric.

Roa se refiere a las declaraciones de otro de los nuevos diputados electos en representación del conglomerado de Kast: Cristián Araya, que en septiembre aseguró que, de llegar al Congreso, enviaría un proyecto para proponer la disolución de la Convención, pues es probable que esta “termine destruyendo nuestra democracia”, dijo Araya.

Hoy Araya ocupa uno de los 68 escaños que tiene la derecha en la Cámara de Diputados -44% del total-, que se suman a los 25 senadores -un 50%- del Senado. En principio, eso implica que algunas reformas que la Convención necesitaba tramitar en el Congreso, como una prórroga más allá del año o la posibilidad de que exista un plebiscito dirimente en el que participe la ciudadanía, están prácticamente muertas.

“Kast no ha querido nunca la Convención. Nos eliminaría. Eliminaría el Ministerio de la Mujer. Todo lo que hemos ganado durante años, con mucha lucha, no lo podemos perder ahora”, reflexiona Adriana Cancino, constituyente independiente del Colectivo Socialista.

Los electores votaron por una conformación de la Convención muy distinta a lo que resultó el domingo 21 con el Congreso y con el apoyo a las candidaturas presidenciales

Las impresiones en la derecha

A pesar de que la derecha en la Convención estaba fragmentada entre la opción de Sebastián Sichel, el candidato independiente de la centroderecha, y Kast, minutos después de conocer los resultados ya brotaban las manifestaciones públicas de todos aquellos que no habían sido enfáticos en sus posturas antes.

La exministra de Educación de Sebastián Piñera, y ahora constituyente de la derecha, Marcela Cubillos, rápidamente anunció que en su sector se unirían para hacerle frente a un posible gobierno de Boric y el Partido Comunista, su principal aliado.

A juicio de Cubillos, los resultados del domingo 21 mostraron las consecuencias del “desprestigio de la Convención y el maximalismo de la izquierda”. “Somos minoría en la Convención, pero Chile no aprobará cualquier texto que salga de ahí”, aseguró en Twitter.

Esa misma lectura hizo su par Constanza Hube, que días más tarde afirmó en un medio de comunicación que los resultados de los comicios mostraban que “Chile no quiere una refundación”.

Esa reflexión nace de la constatación de los resultados: los electores votaron por una conformación de la Convención muy distinta a lo que resultó el domingo 21 con el Congreso y con el apoyo a las candidaturas presidenciales. Muchas leyeron aquello como una señal de que el órgano constituyente debía “moderarse”, sobre todo vislumbrando los resultados que el plebiscito de salida del proceso -en el que se preguntará a la ciudadanía si aprueban o rechazan la nueva Constitución- podrían mostrar en un par de meses más.

“Tras una revuelta popular que se encauzó en un rotundo Apruebo, y luego en la entrada significativa de movimientos sociales, ambientales, sindicalistas y feministas a escribir la nueva Constitución, parece tan irracional que en el mismo año estemos ad portas de un eventual Presidente de extrema derecha y un fascismo en ebullición que ya no teme mostrarse abiertamente en público”, reflexionó la vicepresidenta adjunta de la Convención, Elisa Giustinianovich, en una columna en el medio Laneta.

Otras voces en el sector de Hube y Cubillos tienen una visión más moderada de lo que ocurrió. Según la constituyente independiente de centroderecha, Angélica Tepper, “la elección demuestra que la Convención debe estar por sobre la contingencia. Las mayorías electorales son transitorias. La Constitución es permanente y transversal a mayorías y minorías circunstanciales”, afirma.


Este reportaje hace parte de la serie Cartas Chilenas fruto de la alianza editorial entre #NuestrasCartas y democraciaAbierta

Unete a nuestro boletín ¿Qué pasa con la democracia, la participación y derechos humanos en Latinoamérica? Entérate a través de nuestro boletín semanal. Suscríbeme al boletín.

Comentarios

Animamos a todo el mundo a que haga comentarios, Por favor, consulte las intrucciones de openDemocracy para comentarios
Audio available Bookmark Check Language Close Comments Download Facebook Link Email Newsletter Newsletter Play Print Share Twitter Youtube Search Instagram WhatsApp yourData