Las 24 horas siguientes al escrutinio de las elecciones del 21 de noviembre, que dejaron al candidato de la ultraderecha, José Antonio Kast, encabezando las preferencias, fueron frenéticas para el órgano que escribirá la nueva Constitución.
Hasta el momento, la Convención había procurado mantenerse ajena a la contingencia política, salvo en contadas excepciones. Pero la definición presidencial no les pasó por al lado: de quién será el Mandatario en la recta final del proceso constituyente depende el qué tan cómodos sean los próximos meses para un órgano que ha empujado mayoritariamente transformaciones profundas, más cercanas al programa de gobierno de Gabriel Boric, candidato de la izquierda.
La mesa directiva fue bastante críptica al respecto. “La Convención es el mayor camino democrático para solucionar los problemas de nuestra sociedad. Necesitamos un gobierno que acompañe este proceso de sana y pacífica convivencia y que se comprometa en el respeto de los derechos humanos”, tuiteó al día siguiente Elisa Loncon, presidenta del órgano constituyente.