Estas son precisamente las preguntas que se responden en el reporte anual Índice de Percepción de la Corrupción (CPI, por sus siglas en inglés) de Transparencia Internacional. Los resultados del 2021 son poco alentadores, tanto en el mundo como en Latinoamérica y en el hemisferio americano en general.
Según detalla el informe de esta organización, la mayoría de los países están estancados en su lucha contra la corrupción y 27 de los 180 países incluídos en el reporte recibieron su peor puntaje para el 2021 desde 1995, año en que se inició el registro del Índice. Los gobiernos con los puntajes más bajos son opacos y tienden a suprimir las libertades y derechos más básicos, mientras que los gobiernos con los puntajes más altos tienden a perpetuar la corrupción al acoger en sus bancos el dinero oscuro procedente de líderes corruptos de muchos gobiernos del mundo, sin preguntar por su origen y procedencia.