En el pequeño pueblo minero de Brumadinho, en el sureste de Brasil, la represa Córrego do Feijão de la minera Vale, la empresa minera de hierro más grande del mundo, colapsó el 25 de enero de 2019.
El colapso desató un tsumani de lodo tóxico que con mineral de hierro, matando a alrededor de 270 personas, y causando un daño medioambiental catastrófico. El lodo cubrió una zona de 290 hectáreas, es decir, una 300 canchas de fútbol.
Pero después de uno de los peores desastres medioambientales de la historia brasileña, las comunidades y organizaciones locales intervinieron para proporcionar asistencia y apoyo a los residentes que permanecían en la zona. Uniendo sus esfuerzos, la gente de Brumadinho se ha organizado para luchar por sus derechos, y para restaurar la memoria colectiva del pueblo.