Aunque las cifras no son definitivas, los enfrentamientos entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y una disidencia de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) el pasado 2 de enero de 2022 dejaron muchos heridos, varias personas muertas y miles de familias desplazadas.
Un funcionario del municipio de Tame (Arauca), Juan Carlos Villate, dijo el mismo día de los enfrentamientos que había 24 muertos reportados, entre los que habría varios civiles. Esta cifra seguramente irá en aumento en los próximos días.
La noticia no se supo por medios tradicionales sino por redes sociales. Desde el 1 de enero los usuarios de Twitter comenzaron a publicar tuits en los que le pedían al Estado, especialmente al presidente Iván Duque, hacer algo respecto a la situación en Arauca, particularmente la de los civiles que tuvieron que abandonar sus hogares huyendo del fuego cruzado.