A los cinco años de edad, la convencional chilena Loreto Vidal, perdió su madre, victima de un aborto séptico, que ocurre cuando hay infección uterina grave durante o poco después de un aborto no seguro. Este marzo, 47 años después, Vidal celebró la aprobación de una norma sobre derechos sexuales y reproductivos que llegó al borrador de nueva Constitución chilena.
“Tengo 52 años, 47 de ausencia de mi madre, quien perdió la vida durante un aborto séptico. Para ella y demasiadas más, hemos llegado tarde. Para ella y demasiadas más no existieron las garantías, la seguridad y la protección. Quiero contarte, mamita, que después de que moriste, Chile se pobló de mujeres valientes que están aquí, que son capaces de decir hoy que tenemos derecho a la autonomía y libre determinación”.
Con esa declaración Vidal celebró la votación del artículo que podrá viabilizar el aborto libre, aprobado por 108 votos a favor, 39 en contra y 6 abstenciones. Sin embargo, ahora la decisión final estará en manos de la ciudadanía. De aprobarse el texto constitucional en septiembre próximo, esta norma y otras 300 reemplazarán a la Carta Fundamental redactada durante la dictadura.