El Ministerio de Hacienda, Buenos Aires. Wikimedia Commons.
Hace unos meses, en un artículo dábamos cuenta de la actual crisis Argentina, destacando la excesiva vulnerabilidad a la cual estaba expuesta la economía argentina como resultado de la fuerte apertura financiera llevada adelante por el presidente Macri.
Tres aspectos en particular amenazaban las perspectivas futuras del pais: una fuerte desregulación cambiaria que no logró frenar la fuga de capitales, un excesivo crecimiento del endeudamiento externo (record entre los países emergentes) y la promoción del ingreso de capital especulativo para “carry trade” (comprando un título emitido por el Banco Central llamado LEBAC).