Colombia es un territorio con un largo historial de violencia y destrucción del medioambiente. Los líderes ambientales han sido sistemáticamente asesinados en el país durante décadas. Según un informe de Global Witness, entre 2002 y 2021, Colombia tuvo el mayor número de defensores ambientales asesinados en el mundo, con al menos 357 defensores muertos entre 2009 y 2022.
No parece que estas cifras vayan a decrecer mientras continúe la actual dinámica de violencia y la destrucción medioambiental, a pesar de múltiples declaraciones oficiales de que se va actuar para cambiarla.
El asesinato de defensores ambientales en Colombia es síntoma de la persistencia de un conflicto antiguo y más amplio que vive el país desde hace décadas, que no quedó del todo resuelto con la firma en 2016 de los acuerdos de paz con las FARC, y que hace que el Estado colombiano no sea capaz de estar presente en amplias zonas del país.