Una parte de la batalla geopolítica y económica que libran desde hace tiempo los EE.UU y la República Popular China se libra, calladamente, en América Latina, donde la potencia asiática parece estar ganando terreno día a día.
China ya es el principal socio comercial de todos los países de América Latina, con excepción de México, Colombia y Venezuela, mientras que sus empresas estatales tienen en sus manos las obras de infraestructura más estratégicas para los países de la región, como lo es por ejemplo el Metro de Bogotá.
La pandemia de la Covid-19 ha representado para China una oportunidad para consolidar aún más su influencia global, por medio de asistencia técnica y sanitaria a los países en desarrollo en su lucha contra la enfermedad, a los cuales también ha prometido condiciones favorables de acceso a la vacuna que desarrollan sus laboratorios.