
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro (C), reacciona durante un evento para entregar la solicitud formal de una Asamblea Nacional Constituyente para modificar la Constitución del país en Caracas, Venezuela, el 3 de mayo de 2017. Boris Vergara / Agencia de Noticias Xinhua / PA Images
Hay indicios que la droga que se produce en Colombia sigue atravesando la frontera con Venezuela con facilidad, sobre todo porque tras la desmovilización de las FARC, han quedado libres varias rutas que quedan ahora a disposición de nuevos grupos criminales. Fuentes venezolanas informaban en agosto del año pasado que otro grupo guerrillero colombiano, el Ejército Popular de Liberación (EPL), se había establecido en Venezuela por primera vez. También el grupo criminal Los Rastrojos, prácticamente desaparecido en Colombia, parece que empieza a resurgir en Venezuela.
“Los Rastrojos han empezado a reclutar a ciudadanos venezolanos y han aumentado su presencia en ese país”, informaba Insight Crime en julio. “La actual inestabilidad del país y la corrupción galopante en el seno de las fuerzas de seguridad venezolanas abonan el terreno para el crimen organizado colombiano y Los Rastrojos han sacado provecho de estas dinámicas”.