Se acercan las elecciones en Brasil y vemos cómo aumentan las amenazas a la democracia brasileña. El epicentro de estas amenazas es el presidente Jair Bolsonaro, que ha coqueteado repetidamente con una posible ruptura institucional, mencionando incluso el uso de las armas por parte de sus partidarios en función del resultado de las urnas.
El 7 de septiembre, Día de la Independencia de Brasil, Bolsonaro aprovechó la celebración del bicentenario de la Independencia en Brasilia y Río de Janeiro para realizar un mitin ante miles de personas y atacar al expresidente Lula, que también se presenta a las elecciones de 2022. Bolsonaro hizo un coro sexista y reunió a su militancia en actos con pancartas antidemocráticas. Además, sin citar ningún caso concreto, afirmó que, si es reelegido, llevará "dentro" de las cuatro líneas de la Constitución "a todos los que se atrevan a quedarse fuera de ellas".
Unos días después, la revista británica The Economist sacó un número con Bolsonaro en la portada. La publicación compara al presidente brasileño con Trump y dice que está preparando su "gran mentira" sobre las elecciones. La revista también afirma que, gane o pierda, Bolsonaro representa una "amenaza para la democracia en Brasil". También, que el sistema electoral brasileño es seguro, y el presidente levanta sospechas sin pruebas. Este es un riesgo que desde la sociedad civil venimos advirtiendo desde hace tiempo.