El multilateralismo en América Latina y el Caribe se encuentra en uno de los puntos más críticos de su historia. A las problemáticas expuestas por los autores de este e-book, se suman otras como la desintegración de la Unasur; la crisis de legitimidad de la OEA, agudizada por su controvertido papel en las elecciones bolivianas de 2019; el estancamiento del Mercosur y su creciente competencia con la Alianza del Pacífico; la grave situación financiera que atraviesan organismos como la Organización Panamericana de la Salud y la incapacidad del Sistema Interamericano para lograr una solución negociada en Nicaragua y Venezuela, por mencionar tan sólo algunos ejemplos de esta crisis.
Sin embargo, contrario a lo que muchos creen, el multilateralismo no parece condenado a desaparecer en la región y el rumbo que tome en el futuro próximo dependerá, en buena parte, de los siguientes cuatro factores.
El primer factor tiene que ver con el nuevo “giro a la izquierda” que vive actualmente América Latina. Si la historia del primer “giro a la izquierda” de principios del 2000 se repite, los actuales gobiernos de izquierda de Argentina, Bolivia, México, Nicaragua y Venezuela podrían configurar junto con los gobiernos elegidos recientemente en Chile, Honduras y Perú — a los cuales también podrían sumarse este año Colombia y Brasil— un eje político e ideológico que le diera un nuevo aire al multilateralismo regional. Sin embargo, las izquierdas latinoamericanas de hoy parecen mucho más desconectadas que las de ese entonces, sin un proyecto común y sin un liderazgo como el que ejerció el difunto presidente venezolano, Hugo Chávez. Además, se enfrentan a un escenario político mucho más polarizado donde pesan con fuerza los imaginarios negativos asociados al proyecto bolivariano que impulsó Chávez.