Con el micrófono en una mano y sosteniendo en alto la bandera mapuche con la otra, la académica y lingüista de ese pueblo, Elisa Loncon, prometió el 4 de julio que la Convención Constitucional que hoy preside transformaría a Chile en un país que cuide la tierra y reconozca sus derechos: “Esta Convención que hoy día me toca presidir transformará a Chile en un Chile que cuide a la Madre Tierra, en un Chile que limpie las aguas, en un Chile libre de toda dominación”, dijo esa tarde.
Con su discurso - "Todos juntos, pu lamngen, vamos refundar este Chile" - inauguró el uso de un lenguaje que no había tenido lugar relevante en la política masiva chilena y que hoy atraviesa de lleno el órgano que creará la nueva Constitución. Un lenguaje que forma parte de otro paradigma, que ya era parte del ADN de los pueblos indígenas y que tiene como eje central el entendimiento de la naturaleza como un ente vivo, que no puede ser simple objeto de apropiación por el ser humano.