
Cristina Kirchner y Luiz Inácio Lula da Silva. 19 noviembre 2007. Fabio Rodrigues Pozzebom/A. Brasil/Wikimedia Commons. Algunos derechos reservados.
Lenin Moreno ganó las elecciones en Ecuador y la izquierda latinoamericana ha podido tomar una bocanada de aire luego de varios traspiés consecutivos. Aunque se parece más bien a un suspiro, ya que Lenin carece del carisma, los recursos económicos y el apoyo popular necesarios para continuar con la agenda correísta. El desafío que se presenta, en Ecuador y en la mayoría de los países de América Latina, no es el de resistir al fin del ciclo progresista -proceso con crecientes contradicciones y retrocesos-, sino cómo rearmar las fuerzas que trabajan por el cambio social progresista. Allí hay buenas noticias, dado que el camino lo están mostrando las otras izquierdas que están ejerciendo micro-revoluciones a nivel territorial. Los que quedan en el poder, y los que quieran volver, deberían tomar nota para reinventarse y no perder definitivamente la batalla contra el avance firme de la derecha en el continente.
Fin de ciclo