Teresa
No fue mi idea intentar cruzar la frontera con los Estados Unidos. Fue de una amiga. Me dijo: 'Vamos a ver qué hay en los cerros’. Le dije que no, pero ella insistió. Dijo que alguien le había dicho cómo hacerlo. De tanto que insistía, nos fuimos. Nos reímos todo el camino.
Me asusté cuando se hizo de noche. No conocía la zona y temía que nos perdiéramos o que alguien nos hiciera algo. Es muy peligroso allí arriba. Así que empecé a bromear con la idea de que deberíamos dejar que Inmigración nos atrapara.