Las utopías tradicionales – clásica y moderna – tenían una cosa en común: proponían una cierta visión del fin de la historia, una sociedad que sería ideal. La utopía ecológica dice que lo importante es que la historia continúe, es crear condiciones de posibilidad para que las siguientes generaciones sigan teniendo sus utopías.
Marques, V. S. En la utopía ecológica lo importante es que la historia continúe. Instituto Humanitas Unisinos, 18 de enero de 2016.
El debate del siglo XXI sobre la “transición energética” baja en carbono parte de tres hipótesis formuladas en el siglo pasado: i) sobre la posibilidad de que se agoten las reservas mundiales de petróleo en unas pocas décadas; ii) sobre la gran responsabilidad de los combustibles fósiles (petróleo, carbón y gas natural) por el cambio climático y el deterioro ecológico en el siglo XX; y finalmente, III) sobre la posibilidad de un “desarrollo sustentable”, o “alternativo”, con energías renovables y limpias, dentro del propio régimen de producción capitalista, construido por la voluntad colectiva de individuos y naciones.