Mientras Colombia se prepara para las elecciones parlamentarias y presidenciales de este año, Francia Márquez Mirna, una activista negra de 40 años, está cambiando los términos del debate político en la segunda nación 'más negra' de América del Sur. Francia está liderando un esfuerzo colectivo de mujeres, comunidades LGBTQ+, juventud negra, campesinos y los pobres en general para transformar los insidiosos patrones de violencia y desigualdades socio raciales en esta esquina del mundo.
Según Infobae, en Colombia hasta el 54,2% de su población enfrenta inseguridad alimentaria, el 42% se encuentra bajo la línea de pobreza y el 10,8% de los niños sufre desnutrición crónica. El país tiene una de las mayores poblaciones de desplazados internos y el conflicto armado más largo del hemisferio.
El racismo está en el centro de estas dinámicas de violencia, ya que la costa pacífica y los territorios indígenas de la región andina son los más afectados por estas desigualdades y victimizaciones. “Esta es una nación que ha sido gobernada como una hacienda por la misma élite. ¡Ahora toca ocupar la Casa de Nariño la casa del amo!”, dice Francia, refiriéndose al palacio presidencial colombiano en Bogotá.