En diciembre de 2020 se aprobó el proyecto de energía solar “El Aromo” en la provincia costera de Manabí, Ecuador. Operado por la empresa española Solarpack, se espera que el proyecto transforme la producción solar nacional. El Aromo ocupará 2,9 km2 de terreno que anteriormente se despejó para construir una refinería de petróleo multimillonaria, planes que desde entonces han sido abandonados.
Si bien El Aromo tiene un significado simbólico, sigue siendo incierto si el proyecto marcará un paso significativo hacia un desarrollo energético más ambientalmente sostenible en Ecuador.
La historia reciente de la energía en Ecuador está dominada por el petróleo, tanto por su papel central en la economía de exportación del país, como por sus devastadores impactos ambientales en las regiones amazónicas, sufridos por las comunidades indígenas en particular. Si bien el país alberga una alta capacidad hidroeléctrica y continúa construyendo nuevas plantas hidroeléctricas, ha sido solo recientemente que el gobierno ha ampliado el apoyo a otras fuentes de energía bajas en carbono de manera significativa.