A principios de mayo, la Asamblea Nacional de Ecuador votó por declarar el 23 de junio como el Día Nacional de los Páramos. Esta designación reconoce la importancia de estos pastizales de alta montaña y subraya la necesidad de mejorar los esfuerzos para su conservación. Las comunidades indígenas y rurales de las tierras altas han luchado durante mucho tiempo para proteger el páramo, pero durante muchos años tales acciones fueron localizadas y carecieron de recursos. Ahora, las instituciones estan escuchando.
Si bien la observancia especial es de alcance nacional, el bienestar del páramo, ahora y en el futuro, es una preocupación mundial.
Los páramos de gran altitud del Ecuador comprenden un ecosistema de humedales que se extiende por más de 30.000 km2 en el norte de los Andes. Su estructura única del suelo y la vida vegetal juegan un papel vital en el ciclo hidrológico, proporcionando hasta el 85-90% de toda el agua potable en Colombia y Ecuador. El páramo recolecta la lluvia y la humedad de las nubes, que luego se filtra a través de suelos húmedos y se libera lentamente en arroyos y ríos. Es una de las fuentes de la mayor cuenca del Amazonas.