democraciaAbierta: Opinion

Es probable que el ataque de Rusia a Ucrania continúe durante semanas, si no meses

Cualquier concesión importante de Putin pondría en riesgo no sólo su visión de una Gran Rusia, sino también su futuro

Paul Rogers author pic
Paul Rogers
21 marzo 2022, 2.44pm
Los escombros de los edificios destruidos de Mariupol ensucian las calles mientras continúa la invasión rusa de Ucrania, 12 de marzo
|
Alamy Stock Photo

Cuando Vladimir Putin ordenó la entrada de las fuerzas en Ucrania, esperaba que la situación se resolviera en gran medida en un par de días. Ahora, en la cuarta semana de intensa guerra, con más de diez mil personas muertas y ciudades ucranianas continuamente bombardeadas, está surgiendo un patrón sombrío. A corto plazo, ni Ucrania ni Rusia pueden lograr sus objetivos.

¿Por qué?

Como escribieron Steve Trimble y Piotr Butowski en la importante revista de seguridad estadounidense Aviation Week and Space Technology, Putin pretendía que ocurrieran tres cosas:

  • "Las defensas aéreas, las fuerzas aéreas y los centros de mando de Ucrania serían golpeados en un ataque aéreo inicial por cientos de misiles.
  • Las principales ciudades del este, como Kharkiv, caerían el primer día, cuando docenas de grupos tácticos de batallones rusos se abalanzarían sobre un ejército ucraniano superado.
  • El presidente ucraniano, Volodymyr Zelenskyy, correría el riesgo de ser capturado o de morir en los dos primeros días, cuando las fuerzas rusas habrían irrumpido en Kiev para poner un fin brutalmente rápido a una guerra ampliamente condenada".

El éxito de la invasión dependía de la rápida ejecución de estos tres objetivos principales, antes de que las fuerzas ucranianas y la OTAN tuvieran tiempo de reaccionr, siendo el más importante el rápido cese del gobierno de Zelenskyi. La invasión fracasó, lo que puede deberse en parte a la incompetencia y al escaso liderazgo de las fuerzas rusas, así como a la creencia de que las tropas invasoras serían bien recibidas por las fuerzas ucranianas. Nunca se previó la ocupación de todo el país, simplemente no se pensó que fuera a ser necesaria, y toda la operación se planificó sin una movilización rusa a nivel nacional.

Ahora está claro que, a las tres o cuatro horas del inicio del ataque ruso, el plan de guerra se había desbaratado y nunca se recuperó. Esto se debió al fracaso de un elemento clave, un asalto aéreo al aeropuerto de Antonov, a 30 kilómetros al noroeste del centro de la capital, Kiev.

A primera hora del 24 de febrero, el día en que comenzó el asalto, más de 25 helicópteros rusos aterrizaron para asegurar la pista y permitir que una gran fuerza de tropas del 334º Regimiento de Aviación de Transporte Militar llegara desde Pskov, en el oeste de Rusia.

Mientras se llevaba a cabo esta operación, Ucrania reconoció el riesgo que suponía, y envió a la 4ª Brigada de Reacción Rápida para oponerse a la operación. Por la tarde, el aeropuerto volvió a estar en manos ucranianas. Los rusos enviaron entonces una enorme fuerza de tropas en 200 helicópteros y reconquistaron la base al día siguiente, pero para entonces ya era demasiado tarde para apoyar el intento de tomar Kiev.

El motivo por el que este detalle es significativo es que este elemento del plan ruso fue llevado a cabo por unidades rusas de élite, y no por las unidades apoyadas por reclutas que desde entonces han tenido problemas de moral. Que algunas de las unidades más profesionales del ejército ruso actuaran tan mal fue una sorpresa para muchos en la OTAN.

El 26 de febrero ya estaba claro que la operación tenía serios problemas, lo que sin duda fue el factor más importante detrás del discurso de Putin del 27 de febrero, en el que advirtió a la OTAN que no se involucrara directamente so pena de una respuesta nuclear.

Durante las dos semanas siguientes, las fuerzas rusas intentaron reagruparse, trajeron fuerzas de reserva y pasaron a una estrategia de ataque a las ciudades, utilizando intensos bombardeos aéreos y de artillería, lo que provocó terribles víctimas civiles. Han tomado algo de territorio, principalmente a lo largo de la costa del Mar Negro y en Donbás, aunque todavía no han invadido ninguna ciudad importante.

Relacionado

2HTF94Y.jpg
Ambas partes tienen actualmente un incentivo para seguir luchando. Mientras esto sea así, es poco probable que las negociaciones tengan éxito

Según estimaciones conservadoras, las pérdidas rusas ascienden a 7.000 efectivos muertos en tres semanas, lo que, en el cálculo de la guerra moderna, significa que más de 20.000 personas habrán resultado gravemente heridas. Se trata de un número de muertos mayor que el de los estadounidenses en ocho años en Irak y 20 en Afganistán juntos. La moral es baja en muchas de las unidades rusas, mientras que el régimen de Putin también se enfrenta a formidables problemas por las sanciones económicas internacionales.

Puede que el régimen domine las comunicaciones nacionales, pero todavía hay mucha oposición a la guerra entre los rusos, incluso habiendo ya detenido a 14.000 personas por protestar. Si la experiencia de otras guerras es un indicador, las crecientes bajas tendrán un efecto acumulativo. Los franceses lucharon en la guerra de Indochina contra el Viet Minh durante ocho años, durante los cuales la guerra se hizo tan impopular que la pérdida de la guarnición estratégica de Dien Bien Phu en mayo de 1954 fue la gota que colmó el vaso, y la guerra terminó en tres meses.

En las elecciones presidenciales estadounidenses de 2004, George W. Bush no tuvo problemas para argumentar su apoyo a la guerra de Irak, pero en 2008 Barack Obama ya podía hacer campaña sobre la base de traer las tropas a casa, una postura impensable cuatro años antes. Aunque estos cambios de actitud se produjeron en un plazo mucho más largo, la intensidad de las pérdidas rusas es mucho mayor.

Para Ucrania, la guerra ha sido enormemente costosa, pero el nivel de compromiso de las fuerzas armadas y la sociedad civil -con la ayuda del liderazgo de Zelenskyi- es notable. Cuanto más dure la guerra, otro aspecto juega a favor de Ucrania: el enorme flujo de armamento y material de guerra que atraviesa la frontera desde los países de la OTAN. Sólo Estados Unidos ha prometido y ya ha entregado en parte 1.400 misiles antiaéreos, 11.600 armas antiblindaje, 100 drones armados, 7.400 armas pequeñas, cerca de 60 millones de municiones para armas pequeñas, 25.000 conjuntos de chalecos antibalas y muchas otras cosas. Otros estados de la OTAN se suman en gran medida a esta cifra.

Mientras tanto, las fuerzas de Putin cuentan con unos 180.000 soldados en combate, pero ni siquiera ahora están cerca de poder rodear Kiev. Se están desplegando más tropas de las unidades rusas en Armenia y Georgia, así como de las unidades de reserva del propio Distrito Militar Oriental de Rusia, aunque los analistas con sede en Estados Unidos dudan de que esto suponga una gran diferencia.

El Kremlin persistirá en su destrucción de ciudades, quizás concentrándose en las de importancia estratégica

Hay múltiples informes sobre negociaciones y posibles acuerdos de paz entre las dos partes, pero aunque puede haber alguna posibilidad de progreso, es mucho más prudente asumir que Putin simplemente no está dispuesto a conceder nada sustancial. No sólo está en juego su visión de una Gran Rusia, sino que él, y quienes le rodean inmediatamente, verán su propio futuro amenazado si lo hacen. De momento, el Kremlin persistirá en su destrucción de ciudades, quizás concentrándose en ciudades de importancia estratégica como Mariupol. También organizará ataques simbólicos en ciudades más lejanas, como el ataque con misiles de crucero cerca de Lviv, cuyo objetivo principal es inducir el miedo.

Puede parecer excesivamente pesimista, pero a juzgar por el comportamiento reciente, la guerra de Putin continuará durante semanas y muy posiblemente meses con muchas más pérdidas de vidas. Incluso puede repetir su amenaza de escalada a menos que la OTAN cese su flujo de armas. En otras circunstancias, un sombrío estancamiento podría conducir a un acuerdo, pero el comportamiento de Putin no es para tiempos ordinarios.

Unete a nuestro boletín ¿Qué pasa con la democracia, la participación y derechos humanos en Latinoamérica? Entérate a través de nuestro boletín semanal. Suscríbeme al boletín.

Comentarios

Animamos a todo el mundo a que haga comentarios, Por favor, consulte las intrucciones de openDemocracy para comentarios
Audio available Bookmark Check Language Close Comments Download Facebook Link Email Newsletter Newsletter Play Print Share Twitter Youtube Search Instagram WhatsApp yourData